EL RENCUENTRO
Como puede ser que conozcamos a alguien de una noche y caigamos completamente enamorados. Vale que no la conocemos a fondo pero con esas pocas horas te basta para saber que encajaríais perfectamente. Te despides de él con la esperanza de que te lo encontrarás aún sabiendo que es un para siempre.
Lunes a las ocho de la mañana, yo, Sara, me dispongo a levantarme con las ganas de comerme el mundo. Hoy comenzaba una nueva etapa que tras una carrera, dos masters y veinte mil cursos, soy un poco exagerada, había llegado. De camino en el taxi imagino como puede ser la vida de los demás, miro todo lo que sucede a mi alrededor y lo guardo en mi brillante cabeza para el futuro.
Lunes a las ocho de la mañana, yo, Sara, me dispongo a levantarme con las ganas de comerme el mundo. Hoy comenzaba una nueva etapa que tras una carrera, dos masters y veinte mil cursos, soy un poco exagerada, había llegado. De camino en el taxi imagino como puede ser la vida de los demás, miro todo lo que sucede a mi alrededor y lo guardo en mi brillante cabeza para el futuro.
Me dirijo a la sala de juntas donde me espera la directiva. Los nervios me han invadido todo el cuerpo impidiéndome pensar con claridad. Me dispongo a abrir la puerta y me encuentro una rostro super conocido que fija su mirada es mi con cara de susto.
Es Carlos !!!
No me lo podía creer.
Respiré, apreté mis folios como si de un peluche se tratase y me presenté. Joaquín hizo una introducción de los nuevos cambios que tendría la compañía, ya que el fallo con algunos aviones había creado una mala imagen de la aerolínea. Mientras tanto, mi cabeza no dejaba de pensar en Carlos, ese chico de ojos azules que me encontré hace ocho años en la discoteca Teatro Habana.
Parece que fue ayer cuando cogí un bus y me fui hasta Madrid a ver a mi mejor amiga. Allí estaba estudiando Bellas Artes, lo que siempre había querido. Llegué el jueves a medio día y tras una buena siesta nos preparamos para salir de fiesta. Para mí, era la primera vez que iba a una discoteca tan grande y tan famosas, todavía lo recuerdo como si fuese ayer. Allí iban de fiesta los influencers como Michenlo, Dante Caro, Raquel Reixt. Esa noche vimos a Oscar Casas y solo ver como las chicas lo perseguían me producía agobio.
Me puse unos pantalones campana que me hacían parecer una chica anuncio, una blusa, mi americana negra y mi maravilloso abrigo camel. Como casi siempre, muy insegura de mi misma, me miré al espejo y me dije "eres una puta diva", con el fin de que ese maldito sentimiento se ausentase por un largo rato de mi cabeza.
La emoción se apoderó de mi al pisar la pista de baile. Desde el primer momento me fijé en un grupo de chicos. El que más me llamaba la atención vestía con una camisa verde entallada que le hacía un cuerpazo. Notaba como nos miraban y yo no me iba alejar, quería conseguir a ese chico.
Fuimos a por la primera copa, estaba bien cargada, infumable para mi gusto. Crucé algunas miradas con el grupito y me puse a bailar. Poco a poco se fueron arrimando y cuando menos me lo esperé un tio me cogió la mano y me empezó a lanzar unas fichas que no se como no me dejaron marca. La verdad que estaba buenísimo pero yo ya tenía mi objetivo fijado.
Sin darme cuenta me encontré rodeada por dos tios, era agobiante. Con mis penetrante mirada los eché y mientras el grupito miraba la situación.
Como gran palurda que soy, yo creo que debería ser mi segundo apellido, bailando levante la mano y sin querer le di un manotazo a uno de los de grupo. ¡¡Me quería morir!! pero el descontrol de los nervios hizo que una carcajada saliese por mi boca. Rápidamente me llevé las manos a la boca y en cuanto pude le pedí disculpas.
Segunda copa en mano y el chico buenorro vuelve a atacar. Yo sin pensarlo me doy una vuelta y en cuanto puedo me agarro de uno de los chicos de del grupo como si se tratasen de mis amigos.
Fernando fue el primero en presentarse y luego ya vinieron los demás, el último fue Carlos.
María, bienvenida!, esperemos que tengas un buen comienzo y que estés junto a nosotros por mucho tiempo. Ahora si no te importa me tengo que ir a otra reunión.
Por favor, Carlos acompáñala a su despacho y enséñalé la oficina.
Al ver como Joaquín se alejaba de mi dejándome a solas con Carlos solo tenía un pensamiento
"Dios mio la que se me venía encima."
Sin darme cuenta me encontré rodeada por dos tios, era agobiante. Con mis penetrante mirada los eché y mientras el grupito miraba la situación.
Como gran palurda que soy, yo creo que debería ser mi segundo apellido, bailando levante la mano y sin querer le di un manotazo a uno de los de grupo. ¡¡Me quería morir!! pero el descontrol de los nervios hizo que una carcajada saliese por mi boca. Rápidamente me llevé las manos a la boca y en cuanto pude le pedí disculpas.
Segunda copa en mano y el chico buenorro vuelve a atacar. Yo sin pensarlo me doy una vuelta y en cuanto puedo me agarro de uno de los chicos de del grupo como si se tratasen de mis amigos.
Fernando fue el primero en presentarse y luego ya vinieron los demás, el último fue Carlos.
María, bienvenida!, esperemos que tengas un buen comienzo y que estés junto a nosotros por mucho tiempo. Ahora si no te importa me tengo que ir a otra reunión.
Por favor, Carlos acompáñala a su despacho y enséñalé la oficina.
Al ver como Joaquín se alejaba de mi dejándome a solas con Carlos solo tenía un pensamiento
"Dios mio la que se me venía encima."
Comentarios
Publicar un comentario